Un programa de mantenimiento permite detectar condiciones anormales antes de que se conviertan en una falla. Los intervalos exactos dependen del fabricante, el lubricante, la temperatura, la carga y las horas de operación.
Lubricación
Utiliza el tipo y viscosidad especificados para el reductor. Trabajar con nivel incorrecto o mezclar lubricantes incompatibles puede elevar la temperatura y acelerar el desgaste.
Temperatura
La carcasa puede calentarse en operación, pero un cambio significativo respecto al comportamiento habitual debe investigarse. Sobrecarga, lubricación inadecuada o ventilación deficiente son causas posibles.
Fugas y sellos
Revisa retenes, tapones y juntas. Una fuga sostenida reduce la reserva de lubricante y puede contaminar el área de trabajo.
Ruido y vibración
Cambios en sonido, vibración o juego pueden relacionarse con rodamientos, engranes, desalineación o elementos de fijación.
Accesorios y montaje
Inspecciona brazos tensores, flechas, bridas, chavetas y tornillería. Una falla del montaje puede transmitir esfuerzos adicionales al reductor.
¿Necesitas reemplazar un accesorio o el reductor?
Consulta las piezas disponibles por tamaño y verifica compatibilidad antes de sustituir componentes.
